Para que el arroz nos quede suelto y no se nos apelmace, hay que echar el zumo de medio limón y la cáscara cuando el agua comience a hervir a borbotones.
También es importante que lo echemos en la cazuela cuando el agua ya esté hirviendo, si lo hacemos antes se queda en el fondo y saldrá apelmazado.
¡Y hay que removerlo lo menos posible y siempre con cucharas que sean de madera! Y la sal...cuando esté casi hecho para evitar que se ponga duro.
Yo lo paso por agua fría para cortar la cocción, lo escurro y lo pongo en el horno unos minutos para que se sequen bien los granos. El arroz queda suelto por completo.
hace 2 años, 7 meses.