Se cogen los tomates, se les quita el rabito verde y se meten en un recipiente con agua fría. Les hacemos un corte en forma de cruz en la piel, sin profundizar.
Los ponemos en un cazo que tenga agua hirviendo y los dejamos entre 10 – 20 segundos, en función del tamaño. Veremos entonces como la piel se retira casi sola.
hace 1 año, 8 meses.