1. Pelamos y picamos la cebolla y el perejil y lo mezclamos con el queso fresco.
2. Cocemos las patatas en agua con sal hasta que estén tiernas pero sin deshacerse. Las cortamos por la mitad y retiramos todo su interior (no lo utilizaremos).
3. Freímos las pieles de las patatas en la freidora hasta que estén crujientes. Sacamos y escurrimos.
4. Rellenamos las patatas con la mezca y echamos el queso rallado por encima.
5. Metemos en el horno hasta que se gratinen.
hace 1 año, 5 meses.