Mezclar en una fuente unas hojas de rúcula, cuatro o cinco fresas grandes y bonitas partidas en cuatro, un par de lonchas de buen jamón ibérico, unas cuantas pasas y el toque final: mezclar en un mortero aceite y albahaca e incorporar esta salsa a un par de rebanadas de queso de cabra. Meterlas en el horno unos minutos al grill y servir la ensalada con el queso recién salido del horno. Como aliño, a la ensalada de fresas le va muy bien la combinación de aceite de oliva, sal, vinagre de Módena y zumo de limón.