Batimos las yemas con la nata y cocemos al baño maría unos 10 minutos a fuego medio. Agregamos poco a poco el vino sin dejar de batir hasta que se haya duplicado su volumen y comience a espesarse (15 minutos aprox).
Sacamos los dos filetes de lubina, los rociamos con aceite y los hacemos al horno, 10 minutos a 220º.