4 huevos
4 cucharadas de mantequilla
Aceite de oliva
Sal
2 trufas negras
Esta receta es tan sencilla como deliciosa. Su origen es italiana aunque bien podría extrapolarse para el uso y disfrute del soltero universal. Para empezar, ponemos en una sartén la mantequilla con una pizca de sal. Dejamos que se funda y cuando adquiera un color dorado, retiramos la sartén del fuego. En ese momento añadimos los huevos. Mientras, cortamos finas láminas de la trufa y las colocamos sobre los huevos. Volvemos a poner la sartén al fuego un instante y en menos de 5 minutos tenemos un plato caliente en la mesa.