Lavamos la carne. Secarla y cortarla en tiras de unos 4 centímetros de largo y unos 5 mm de grosor. Cubrimos dicha carne con 1 cucharada de harina de maiz disuelta en 2 de agua.
Limpiamos los extremos de la cebolleta y la cortamos en trozos de 2 a 3 cm. Pelamos también el jengibre y el diente de ajo.
Por otro lado, calentamos 2 cucharadas de aceite vegetal en una sartén o en un wok. Saltemos la carne con el fuego fuerte y una vez dorada la sacamos y reservamos.
Añadimos a esa misma sartén o wok el aceite vegetal restante y salteamos a fuego fuerte las cebolletas, el diente de ajo y también el jengibre para que suelten su aroma. Añadimos los anacardos y continuamos cocinándolo todo durante 1 minuto más.
Una vez terminado este paso, añadimos a la sartén o wok la carne, la salsa de soja y la de ostras, removemos y calentamos. Para espesar añadimos el resto de la mezcla de harina de maíz y hervimos.
Notas:
Para servir lo hacemos rociándolo si gusta con aceite de ajonjolí (sésamo).