1/2 kilo de costillar
3 nabos
1 cebolla pequeña
300 Grs. de judía blanca remojada
1 morcilla de carne
1 manojo de cardos (los venden congelados)
Éste es un plato de montaña muy popular y sencillo. Sobre poco aceite pochamos bien la cebolla y rehogamos en ella las costillas. A continuación vamos añadiendo el resto de ingredientes y cubrimos todo con agua. Dejamos hervir hasta que las judías queden tiernas y es fundamental que el caldo quede espeso. Una vez en su punto, añadimos la sal y damos un último hervor rápido.
Un buen truco es conocer que las judías no cuecen bien con la sal, por eso ésta se añade al final.