Meter las almendras peladas en un recipiente con el azúcar y el agua.
Poner al fuego y dejar que se evapore el agua entera, sin dejar de mover con una cuchara para evitar que el azúcar se queme o se pegue. Seguir removiendo hasta que las almendras cojan color.
Después, poner en una superficie plana y separar las almendras unas de otras con la cuchara. Una vez enfriadas, conservar en frascos cerrados herméticamente.
hace 1 año, 5 meses.