- Pochamos las verduras y una vez que éstas “han caído”, se echa de golpe la carne picada, mezclando bien hasta que se haga todo una masa y coja color.
- Después añadimos el vino blanco y seguimos moviendo (siempre con cuchara de palo).
- Añadimos los higaditos de pollo que han sido pasados por el horno y apartamos la farsa para ponerla a punto de ligazón.
- El punto de ligazón podemos conseguirlo de varias maneras: Añadiendo miga de pan, patata cocida, o añadiendo pan rallado. Nosotros le vamos a poner puré de patata y salsa demi-glas.
- Hay que conseguir una farsa bien compactada, para que no se nos salga del pimiento y que no esté muy caliente.
- Una vez hecha la farsa, utilizamos una manga pastelera o una cucharilla y rellenamos los pimientos del piquillo, que deben estar fríos para que no se partan al manipularlos. Se mantienen los pimientos rellenos en la cámara hasta que vayamos a calentarlos para su consumo.
Elaboración de la salsa al vino blanco:
- Hacemos una velouté con la harina y la mantequilla: Una vez que haya tomado cuerpo el roux, se añade el vino blanco (o se flambea con brandy) y mojamos con fondo blanco. Cuando ya está, se le echa el zumo de ½ limón.
Presentación de los pimientos:
- Se calientan los pimientos en un microondas u otro horno y se colocan en un plato caliente encima de la salsa que hemos hecho. Los pimientos de piquillo nunca se napan.
- Como guarnición, podemos poner: Verde de puerro, blanco de puerro, judías verdes y zanahorias, todo bien picadito en juliana muy fina, (corte paja), de tal manera que nos baste tan sólo un fritada fuerte para que estén hechas. Se fríen las verduras y se pasan por papel absorbente. Las colocamos en una montañita en uno de los extremos del plato.
Podemos también rebozar los pimientos y freirlos. En ese caso, si sería interesante napar y cubrir con la salsa dándoles un ligero hervor. Si añadimos vino tinto y fondo oscuro, conseguiremos una salsa peculiar, con un sabor diferente y color bastante atractivo.
hace 2 años, 4 meses.