PARA LA MASA:
1 medida de aceite
1 medida de agua
El zumo de un limón
10 medidas de harina
1 huevo
Una pizca de sal
PARA EL RELLENO:
1 tarrina de 200 gramos de queso San Millán
2 huevos (1 para untar)
200 gramos de queso Gouda
1 cucharadita de hierbabuena
Una pizca de sal
Meter todos los ingredientes de la masa en el vaso, y programar sin tiempo a velocidad 1. Apretar el botón de impulso, y dejar que transcurran los cinco ciclos hasta que se desconecten. Sacar la masa del vaso y reservar.
Añadir a continuación en el vaso los ingredientes del relleno (excepto un huevo, que servirá para pintar la masa), y programar 1 minuto pasando por todas las velocidades hasta llegar a la máxima. Terminado el tiempo, reservar en el vaso.
Estirar la masa con un rodillo hasta que tenga el grosor de un centímetro. Cortar la masa en redondeles (con un cortador de pasta o un vaso grande), y colocar el relleno en el centro. Doblar la masa para que quede lo mejor pegado posible, y pincelar los bordes con agua.
Pintar con huevo e introducir en el horno precalentado a 230º unos 30 minutos.