Se pelan 750 gramos de calabaza y se tritura y se da forma de bollito. Se remueven con aceite y sal. Se calienta el horno a 200 grados, se colocan las bolitas (en una sola capa) en una fuente de horno y se asan unos 25 minutos o hasta que esten bastante tiernos. En un cuenco se mezclan 2 cucharadas de vino de jerez, 3 cucharadas de miel, 1 cucharada de salsa de soja y cominos molidos o enteros ( a gusto). Se coloca sobre el fuego en una sarten y se remueve hasta que coja consistencia pero sin que se convierta en jarabe. Se anaden poco a poco a las bolas de calabaza para recubrirlas. Se colocan las bolas, sobre papel para hornear, en una fuente de horno, con un trocito de queso (manchego tierno o gouda con cominos) y se meten al horno a 150 grados hasta que se funda el queso. Se sirve templado, para coger con un palillo.