Se fríe muy bien el conejo, de tal modo que cruja. Una vez frito, lo apartamos en una bandeja.
Cogiendo un poquito de aceite de la fritura del conejo, lo ponemos junto con los ajos crudos, en un recipiente apropiado para batir. Hacemos el batido de aceite de freír con ajos crudos y sofreímos la mezcla en una cacerola. Cuando está sofrito, le añadimos la harina, lo movemos con cuchara de madera, regamos con un chorro de vino blanco y mojamos todo con fondo blanco.
Ponemos la salsa a punto de espesor y de sal y echamos la carne frita del conejo acercando al fuego para que levante.
Cuando levanta el hervor, ya estaría hecho el conejo. Si el conejo es de campo, hay que cocerlo más tiempo, pues su carne es más dura.
Para conseguir que los platos que estén hechos al ajillo salgan siempre bien, tienen que estar muy fritas las carnes y emplear la grasa justa, para despues, usarla para elaborar la famosa ajada (ajos enteros o pelados,aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta blanca, perejil, laurel, un acido:vinagre, vino blanco, zumo de limón).
Para conseguir que los platos que estén hechos al ajillo salgan siempre bien, tienen que estar muy fritas las carnes y emplear la grasa justa, para despues, usarla para elaborar la famosa ajada (ajos enteros o pelados,aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta blanca, perejil, laurel, un acido:vinagre, vino blanco, zumo de limón).
hace 2 años, 7 meses.