En una fuente mezclamos la salvia picada junto con el vinagre de vino blanco, el ajo, la pimienta, la sal, las zanahorias y el aceite.
En un bol juntamos el zumo de las naranjas con la pimienta, sal, tomillo y aceite. Removemos bien.
En otra fuente aparte, echamos la mejorana, la pimienta, el orégano, el vinagre de vino tinto, la sal, las remolachas claras, el ajo y aceite. Removemos.
Por último en otra fuente vertemos las remolachas moradas, la pimienta, el romero, el vinagre balsámico, una cabeza de ajo, aceite y sal. Estrujamos.
Cogemos una bandeja de horno y vertemos el contenido de todos las fuentes y el bol. Horneamos durante media hora a 220º.
Marcamos las chuletas en una sartén con un poco de aciete y una hoja de laurel. Las horneamos 15 minutos a 220º.
Emplatamos las chuletas junto con la salsa. Servimos.