Trocear el pollo, salpimentarlo y freírlo en una sartén con abundante aceite. Cuando esté dorado, quitarle el aceite.
Pasar el pollo a una cazuela con un poquito de aceite y agregar agua hasta cubrirlo.
Machacar en un mortero los dientes de ajo, bastante perejil fresco (5-6 ramitas), 2 dedos de vinagre y sal. Machacarlo todo muy bien. También se puede pasar por la batidora.
Agregar a la cazuela la mezcla y los guisantes. Dejar cocer hasta que reduzca la salsa pero sin que se quede seco. Más o menos, unos 15-20 minutos.
Notas:
Los guisantes pueden ser de bote o congelados. En el caso de que sean congelados, cocer antes de añadir al pollo.