Abrir las vieiras. Retirar la carne y enjuagar individualmente bajo agua corriente, para quitar bien la arenilla.
Cortar el bloque de parmesano en trozos, calculando unos 7 personas como mínimo.
Cortar los tallos de la rúcula y guardar las hojas.
Mezclar el zumo del limón, el aceite de oliva, la sal y la pimienta, para hacer una vinagreta. Untar con ella (con la ayuda de un pincel) los cuatro platos y espolvorearlos después con sal y pimienta.
Cortar en tiras finas las vieiras y disponerlas directamente sobre el plato, formando un rosetón.
Regar con la vinagreta que haya sobrado. Salpimentar y añadir las hojas de rúcula, los trozos de parmesano y un chorrito de aceite de oliva.
Colocar sobre el carpaccio, a modo de adorno, las capuchinas y los pensamientos.
Consejos :
Las flores aportan sabores picantes (las capuchinas) y ácidos (los pensamientos).