500g de uvas blancas
2 magrets
15cl de vino blanco seco
1cc de pastilla de caldo de carne
10cl de agua
30g de gelatina de té
sal
pimienta
Pelar y quitar las pepitas de las uvas blancas.
Hacer una incisión en la piel grasa de los 2 magrets de pato, a modo de medianos cuadrados.
Colocarlos en una sartén, con la parte grasa por debajo y dejarlos durante 6 minutos.
Tirar la mitad de la grasa fundida, darles la vuelta y dejarlos al fuego otros 4 minutos.
Reservar 1 CS de grasa fundida.
Añadir a la sartén 15 cl de vino blanco seco.
Añadir 1 cc de pastilla de caldo de carne y 10 cl de agua.
Remover y dejar que se ligue a fuago lento.
Incorporar 30g de gelatina de té, sal y pimienta.
Hacer dorar las uvas en la grasa reservada.
Ponerlas en un plato, junto con los magrets cortados en láminas medias.
Añadir la salsa por encima y añadir un poco de pimienta molida.
Servir templado.