Lima
Originaria del Sudeste asiático, es el fruto del limero. Con una forma oval una corteza lisa, una piel verde intensa y una pulpa verdosa comestible. Su perfume resulta más llamativo que el de su hermano mayor el limón. Se utiliza para la preparación de aceites aromatizantes y bebidas refrescantes. Actualmente se cultiva en todos los países tropicales y muchos subtropicales.
Muy baja en calorías debido a su gran cantidad de agua, destaca por su contenido en vitamina C, donde es muy similar al pomelo, limón o mandarina. Posee también vitamina B1 y B3 así como minerales como el potasio el fósforo.
Debido en gran parte a sus necesidades climatológicas y a pesar de sus beneficiosos aportes nutricionales, la lima no es un alimento de consumo habitual en nuestro país. Generalmente se emplea para aderezar los platos, en ensaladas o en cremas para añadir un toque cítrico, para dar sabor a sorbetes o para tomar con infusiones.
Con la lima se elaboran aceites aromáticos que pueden emplearse para aliñar. Si también se desea aprovechar su pulpa, conviene saber que con ella se pueden preparar mermeladas y jaleas, cuyo sabor ligeramente amargo las convierte en un buen acompañamiento de alimentos dulces como por ejemplo el chocolate.
Su cultivo en España se extiende por las zonas meridionales del mediterráneo, mientras que a nivel mundial, México es uno de los pricipales productores de lima, donde existe una larga tradición de su cultivo.