Queso Cheddar
Originario del pueblo que le da nombre, en Inglaterra, este queso se conoce desde finales del siglo XVI. SU elaboración es a base de leche de vaca, se trata de un queso de pasta dura de color entre blanco y amarillo. Su sabor es ácido gusta mucho y su distribución por el mundo es total. Estados Unidos, Reino Unido o Canadá son tres de los mayores productores y consumidores de este tradicional queso.
Su elaboración es muy sencilla, se cuaja la leche y se caliente. Se corta el cuajo en trozos rectangulares y se drena el suero de su interior. Se mantiene el cuajo caliente confiriéndole al queso una textura muy lisa y elástica. Se le añade la sal cuando alcanza la acidez deseada.
Su sabor se hace más intenso a medida que aumenta su tiempo de maduración. Se etiqueta de esta manera según su tiempo de curado en suaves, fuertes, ácidos o añejos. Su maduración puede llegar hasta 12 meses. Se suele añadir achiote para dar color.
Aporta gran cantidad de calorías debido a su elevado contenido en grasa y proteínas lácteas. Posee pequeñas cantidades de hidratos de carbono. En cuanto a las vitaminas, el queso es un alimento rico en vitaminas A, D y del grupo B. Gracias a todos los nutrientes importantes que nos aporta este queso su consumo se puede hacer de manera ocasional. Debido a que en su proceso de elaboración sufren una fermentación, los quesos pueden ser tolerados por las personas con intolerancia a la lactosa.