Dátiles
Fruto de la palmera datilera, el dátil suele ser confundido con un fruto desecado, aunque no pertenece a esta categoría. Posee algunas características comunes con estas frutas, su carne blanda, su sabor dulce y su dorado color evidencian que este fruto se somete a proceso de desecación alguno.
Originario de Oriente Medio y del continente africano, el dátil posee muchas variedades, aunque los más conocidos son los dátiles del Magreb y los dátiles tunecinos. Debido a su reducido contenido de agua, sus nutrientes están concentrados, motivo por el cual aportan una gran cantidad de calorías.
Debido a su origen vegetal, los nutrientes presentes en los dátiles, son muchos y muy diversos. Son ricos en vitaminas antioxidantes como la vitamina C y la K, así como en vitaminas del grupo B y A.
Suponen un gran aporte de fibra alimentaria, que estimula la digestión. Aporta varios minerales entre los que destaca el calcio, el potasio y el magnesio. A pesar de ello debemos controlar su consumo debido a la gran cantidad de calorías que posee.
Utilizadas como fruto seco, como alimento específico para la práctica deportiva, o como parte de algunas recetas, los dátiles son utilizados en la gastronomía internacional desde hace mucho. No es aconsejable para dietas de adelgazamiento debido a su densidad energética, y por su gran porcentaje de azúcares sencillos.