Gallo
Pescado blanco, de la familia de los peces planos perteneciente a los escoftálmidos, es conocido también con el nombre de Lliseria. Habita desde aguas poco profundas hasta profundidades superiores a los 750 metros. Vive en los fondos arenosos de las zonas costeras. Se encuentra en las aguas del Atlántico, así como en el mar del norte y el mediterráneo.
El gallo es un pescado blanco de muy bajo contenido graso, menos del 2% de su composición es grasa. Posee unas proteínas de elevado valor biológico, pero su cantidad es relativamente pequeña si las comparamos con la mayoría de los pescados. Puede llegar a pesar 1,5 kg y rondar el medio metro de largo.
Contiene diferentes vitaminas y minerales. En relación con el aporte de vitaminas, en la composición del gallo destacan la B6 y B9. En cuanto a la presencia de minerales, cabe destacar el contenido de fósforo, potasio, magnesio y yodo, aunque sus cantidades no son significativas frente a otras especies.
Por sus características nutricionales, está muy indicado en dietas de control y pérdida de peso. Su reducida cantidad de grasa unido a su gran proporción de agua y a su aporte de minerales y vitaminas convierten al gallo en un alimento muy saludable.
En la cocina se puede utilizar en recetas de todo tipo, aunque debido a su suave sabor es difícil combinarlo con especias, pues cubren su sabor. Suele sustituir al lenguado en preparaciones cuando no se dispone de este.