Harina de maíz
Oriundo de América, esta hortaliza con más de 300 variedades es uno de los alimentos más consumidos del planeta. Su consumo se expandió desde el descubrimiento de América y su popularidad en Europa es creciente en los últimos tiempos. Las variedades poseen granos de diferentes colores, desde blancos, rojos o amarillos que son los más conocidos. Tienen forma de espiga, que se conoce con el nombre de mazorca.
Cada planta de maíz da varias mazorcas, las cuales se encuentran protegidas por una gran vaina de hojas lisas. El maíz posee muchas funciones además de la de alimento, es una planta forrajera para el ganado, de ella se elabora harina y su uso más novedoso es como biocombustible.
En la cocina la harina de maíz, toma parte en muchas elaboraciones, es uno de los espesantes más conocidos del mundo por su gran cantidad de almidón se puede utilizar como ingrediente o para empanar, o sucedáneo de la harina de trigo. Es muy utilizado en repostería y pastelería por sus carcaterísticas organolépticas.
Entre sus características nutricionales destaca su gran aporte de hidratos de carbono, lo que le convierte en uno de los alimentos más energéticos del mundo vegetal. Es ideal para niños y mayores, pues es una gran fuente de minerales destacando el magnesio. Su harina es perfecta para las personas con intolerancia al gluten (celíacos).
Tiene un elevado porcentaje de fibra lo que favorece la digestión. El maíz posee también grandes cantidades de betacaroteno, conocido por sus propiedades anticancerígenas. Posee también grades cantidades de vitamina A, B1, B3 y B9.