Hojaldre
Masa crujiente de origen árabe elaborada a base de harina, agua, grasa y sal. Al cocerse en el horno, forma hojas delgadas y superpuestas. Tiene una textura muy atractiva a la hora de cocinar, motivo por el cual su uso está extendido a los 5 continentes.
El volumen que se consigue dar a la masa es unicamente por su amasado, pues carece de levaduras. Su volumen se consigue gracias a las múltiples vueltas y estiramientos y a la cantidad de pliegues que se consiguen entre la mantequilla y la masa de harina y agua.
El hojaldre es una masa que conjuga muy bien con multitud de platos y sabores, de ahí su buena acogida entre los consumidores. Una de sus principales ventajas es que puede aplicarse a cualquier tipo de plato: no sólo para dulces como postres, sino también como acompañamiento a carnes, pescados, cremas y verduras.
Para su elaboración podemos hablar de dos maneras diferentes, una de ellas se elabora con mantequilla y se utiliza para dulces y otra es la elaborada con tocino o grasa de cerdo y se utiliza para salados. Se hace una mezcla homogénea con la harina, la sal y el agua y se deja reposar 15 minutos en lugar fresco.
Transcurrido este tiempo, cogemos la masa iniciamos el amasado de nuevo añadiendo la grasa o mantequilla templada. Amasamos hasta que se forme una mezcla ligada y la estiramos con ayuda de un rodillo.