Harina de Soja
La harina de soja es un derivado de la soja. Una de las legumbres de moda hoy en día. Originaria de Asia, en la actualidad está en boca de todos debido a sus propiedades nutricionales y saludables. De esta oleaginosa se elaboran multitud de derivados, entre los que destaca la famosa salsa de soja y el aceite de soja.
La harina de soja se elabora directamente del grano de soja, que se somete a presión hasta la obtención su harina. Es muy utilizada en países asiáticos, y por personas vegetarianas. Por derivar de la soja, la harina de soja al igual que la soja posee elevados niveles de lecitina que interviene en el colesterol en sangre y en el metabolismo de las grasas. Es un alimento muy polivalente y del que se obtiene como hemos visto una gran variedad de productos.
La soja destaca por su contenido en proteínas de alto valor biológico, aporta casi el doble de proteínas que la carne. Posee también elevadas cantidades de fibra que estimulan en tránsito intestinal. Su gran contrapartida es el elevado nivel de grasa que contiene, pues ronda el 20%. Su contenido en lecitina es elevado. Es un ácido graso que estimula la disminución del colesterol sanguíneo.
Posee minerales y vitaminas en gran cantidad. Destaca su aporte de calcio, hierro, magnesio, potasio y el fósforo. En cuanto a vitaminas su aporte más reseñable es de vitamina E, folatos y vitaminas del grupo B.
En la cocina, las aplicaciones de la soja son muy variadas, debido a su polivalencia y a la gran cantidad de productos derivados, la soja es base de la alimentación y de la cultura de países como China o Corea.