Guisante
Perteneciente a la familia de las leguminosas, el guisante presenta un tallo largo, con vainas en las que encontramos las semillas. Existen muchas variedades que se diferencian por sus colores, desde verdes a amarillos, azules o marrones. Pueden ser redondos o aplanados, de piel lisa o rugosa.
Oriundo de Oriente Medio, el guisante tiene mucha aceptación en el continente asiático, donde forma parte de la gastronomía más tradicional. Hoyen día su distribución es global, siendo China y Rusia los mayores productores mundiales. En España su cultivo está disperso por toda la costa del mediterráneo, Navarra y Asturias.
Destaca por su gran riqueza energética, debido a su aporte de hidratos de carbono. Es también muy rico en proteínas vegetales y aportan gran cantidad de vitaminas del grupo B, así como hierro, fósforo, potasio y calcio.
Aunque la mayor parte de la producción de guisantes se destina a la alimentación animal, un pequeño porcentaje se destina al consumo humano. En la cocina, forma parte de numerosos platos, ya sea como ingrediente principal, como complemento, o como guarnición. Toma parte en sopas, salsas, cremas, …
Los expertos en nutrición recomendamos consumir legumbres 3 o 4 veces por semana, ya sea como primer plato o como guarnición de otros platos. Por su contenido en nutrientes conllevan digestiones pesadas, aunque su elevado contenido en fibra suele mejorar la regulación intestinal.