Sepia
Su carne es muy apreciada y su uso en gastronomía muy importante y abundante. Forma parte de los ingredientes de la fideua o incluso se consume con arroz o estofado con setas, también es ideal con cebolla o acompañando a la pasta.
Es un cefalópodo con 10 tentáculos y ventosas, que pertenece al orden de Sepiida con más de 100 especies diferentes. Se localiza en el Atlántico y el Mediterráneo. Es muy propia de las costas españolas, en especial de Canarias.
Mide unos 20 cm de largo y habita en los fondos costeros. Tiene un cuerpo oval y un color entre gris y pardo con reflejos rosáceos, pero se torna blanco tras su captura. Tiene la capacidad de adoptar el color del lugar en el que se encuentra, así que en ocasiones es difícil de ver. En situaciones de peligro descarga la tinta que tiene en su interior, que en lugar de ser negra como la del calamar es de color sepia y es el motivo de su nombre.
Es un alimento excelente, con un buen aporte de proteínas y muy poca grasa. Tiene un elevado porcentaje de agua por lo que su aporte de calorías es muy bajo. Entre sus propiedades organolépticas destaca su inconfundible textura y su capacidad de conservación. No posee mucho interés en lo que a minerales y vitaminas se refiere, destacando únicamente las vitaminas del grupo B.
En la cocina, su presencia en numerosos platos, paellas, como guarnición, entrante o como plato principal es común en nuestra gastronomía. Poseen gran relevancia en la gastronomía de los países asiáticos, sobre todo a la plancha o asados.