Rodaballo
También conocido con los nombres de Rémol, Rapante, Corujo y Escamudo. Pertenece por sus características anatómicas a los peces planos. Su cuerpo es plano y de forma casi circular. Es el más ancho de los pescados blancos, carece de escamas y vive en profundidades de hasta 200 metros.
En el mercado, tanto el rodaballo salvaje como el de cultivo son pescados caros, a pesar de que su cría está muy desarrollada. Los rodaballos de cultivo son fáciles de identificar por que tienen una tonalidad verdosa más oscura. Entre las especies más conocidas de rodaballo destac el Gran Sol, La ría, el Remol o la Solla.
En España la producción se lleva a cabo en Galicia, por ser la comunidad pionera en su captura y consumo. Gracias a la acuicultura, podemos encontrar Rodaballo en el mercado durante todo el año, aunque la mejor época se fija en los meses cálidos.
Es un pescado semigraso, con una densidad energética reducida y con un aporte de proteínas muy alto. Tiene un porcentaje de grasa medio, rondando el 4%, lo que le confiere unas características organolépticas muy favorables para su consumo. Es de fácil digestión y de textura suave, siendo muy adecuado para personas con problemas digestivos o estómagos delicados.
Aporta buenas cantidades de minerales y vitaminas destacando sobretodo el potasio, el magnesio, el hierro y el fósforo. Está considerado un símbolo de cierto lujo gastronómico, además por sus características admite todo tipo de preparaciones, asado, parrilla, cocido, frito,…