Coco
Perteneciente a la família de las palmaceas, el coco es fruto del cocotero, palmera más cultivada del mundo. Su fruto puede sobrepasar los 2 kg de peso, tiene forma oval y presenta varias capas, la primera corteza o cáscara externa es fibrosa y gruesa de 5 cm de espesor con pelos adheridos, la segunda corteza es lisa y fina, seguida por una tercera corteza muy dura con tres orificios. La pulpa blanca se encuentra adherida a la segunda corteza.
De ella se obtiene gran cantidad de productos, desde bebida o comida hasta madera. El derivado del coco más vendido en todo el mundo es la leche de coco envasada. Se utiliza para multitud de elaboraciones, destacando su uso en cosmética.
Originario de las islas de clima tropical del pacífico, su cultivo se extendio por Centroamérica, el Caribe y Africa tropical. Debido a que pertenecen a un clima tropical es normal encontrarlos todo el año en el mercado. Aunque los más apreciados son los frutos de los meses de Enero a Julio.
La composición nutricional del coco cambia durante su maduración. Es un fruto muy rico en grasa lo que provoca su elevado aporte calórico. Es rico en sales minerales destacando el fósforo, el magnesio y el calcio. Debido a esta dosis de minerales es un potente remedio contra el deterioro oseo. Posee muy poca cantidad de hidratos de carbono. Destaca además su contenido de vitamina E, de acción antioxidante y de ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
En la cocina se puede consumir crudo, fresco, en conserva o en polvo, y sus usos son muy diversos, desde crudo, ingrediente de sopas, salsas o guisos. Es muy popular en la gastronomía del Pacífico.