Alcaparras
Arbusto de tallos hendido y espinoso, con flores grandes y blancas, cuyo fruto es una baya carnosa parecida a un pequeño higo. Los botánicos han llegado a contar hasta 150 especies. Son un ingrediente ideal para acompañar un amplio abanico de recetas, muy presente en la cocina mediterránea.
Crece de forma espontánea y es fácil verlo adornando muros de piedra y dando al paisaje un aspecto mediterráneo. La alcaparra fue expandida por los griegos al resto de países mediterráneos, según numerosos historiadores. En estas regiones se extendió rápidamente su uso en la cocina y se convirtió en un ingrediente imprescindible para la elaboración de diversas recetas, sobre todo en variedad de entrantes y de platos de pescado, además de la reconocida salsa tártara.
Sus singulares características organolépticas, sabor amargo, un aroma sutil y su color las convierten en un alimento que encaja bien con multitud de platos, especialmente con el pescado, en las pizzas o la pasta, están asociadas a los platos típicos italianos y griegos.
Las alcaparras constituyen un ingrediente muy especial, pues otorga a los platos un sabor muy especial. En lo referente a su aporte nutricional, no es tanto su valor, pues posee tan sólo 25 calorías por cada 100 gramos. Suele iniciarse su recolección a mediados de abril.
Su tamaño es parecido al de un grano de maíz, aunque posee un color verde oscuro. Es destacable su capacidad para crecer en territorios casi desérticos con muy poca agua, además soportan muy bien los suelos con alta acidez y salinidad.
La gran mayoria de las variedades de alcaparras, poseen las mencionadas características lo que las hacen muy propicias para zonas como Murcia. Generalmente se suelen consumir encurtidas, marinadas en una disolución de vinagre y sal.
Pero hay una preparación gastronómica que es estrella en el uso culinario de la alcaparra, la salsa tártara. Probablemente más de un lector nos podra ofrecer alguna receta de esta deliciosa salsa.