Hojas de calabaza
Las hojas de la hortaliza de gran tamaño que las da nombre, cuyo origen todavía hoy es discutido y es que aunque algunas fuentes afirman que su origen está en América. Recientemente se descubrió que podría ser oriunda de Asia, debido a que autores antiguos citan la calabaza en tiempos de los hebreos y los egipcios. Sin embargo No fue hasta el siglo XV cuando los españoles introdujeron la calabaza en Europa, donde se propagó por países de clima cálido. En la actualidad, la calabaza está presente como cultivo en terrenos cálidos y húmedos de todo el mundo.
Destacan por su carácter digerible, pues entre sus componentes predomina el agua y carece de grasas y glúcidos. Es buena fuente de fibra que ofrece valor de saciedad y mejora el tránsito intestinal. En relación con las vitaminas, las hojas de calabaza son ricas como la propia calabaza en betacaroteno y vitamina C. Presentan cantidades apreciables de vitamina E, folatos y otras vitaminas del grupo B como la B1, B2, B3 y B6. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente las infecciones. También contienen otros minerales pero en menores cantidades. presenta calcio y una pequeña cantidad de hierro, pero dichos minerales apenas se asimilan en nuestro cuerpo en comparación con los procedentes de alimentos de origen animal.
En las recetas antiguas, las hojas de calabaza como sus flores se utilizan como parte de ensaladas, sopas, cremas, incluso rellenas de queso o de otra mezcla. Actualmente forma parte de soufflés, ensaladas dulces, guarniciones, o acompañamiento a de tartas y hasta licores. Tanto sus tallos como sus hojas se pueden consumir como verduras.