Puerro
Pertenece a la familia de las Liliáceas, el puerro cuenta con mas de 1.200 especies. Los ajos, las cebollas, cebolletas y el cebollino son otros de los miembros de este grupo. Su origen se situa en Mesopotamia, Egipto y la península Arábiga. Posteriormente fueron introducidos en Europa por los romanos. En la actualidad su difusión por Europa es la más notable del mundo, Francia es el mayor productor y Gran Bretaña y España le siguen.
Posee tres partes, las hojas verdes, el bulbo de color blanco y las raíces, situadas en la base. Atendiendo a su época de cultivo encontramos los puerros de verano y los de invierno, cuya diferencia reside sobre todo en el grosor y en la potencia de sabor, en ambos casos el puerro de invierno es mayor al de verano.
El agua y la fibra son sus componentes mayoritarios, lo cual le convierte en uno de los alimentos con menor aporte de calorías, y esto permite su consumo en todas las dietas vinculadas al control del peso. Destaca su presencia en hierro, calcio y magnesio, así como en vitamina C y carotenos.
Aunque es usual encontrarlo en el mercado todo el año, su momento más adecuado es entre principios de Otoño y final de la primavera. La utilización de sus hojas y bulbos, que recuerdan al de la cebolla, es para condimentar guisos, sopas y ensaladas. También puede llegar a ser protagonista, como en la ¨purrusalda¨, plato tradicional en el norte de España.
Posee efectos terapéuticos para dolencias reumáticas y anémicas, actuando también contra los radicales libres y limpiando la sangre.