Jengibre
Tubérculo tropical, originario de Malasia, que hoy en día se puede encontrar en todo el planeta. Tiene sabor picante y un aroma intenso con pequeñas flores amarillas y violetas que recuerdan a los lirios. Sus variedades son dos: el blanco completamente mondado y el gris que conserva íntegra su corteza.
Se puede consumir de distintas formas, ya sea en bulbo pequeño de color gris o en polvo. Se usa como especia su raíz gruesa, que proporciona a los alimentos un sabor dulce e intensamente aromático, por lo que se emplea en numerosas preparaciones. Es común en la elaboración de tartas, pasteles y conservas de frutas como para la preparación de salsas y otros condimentos.
La Medicina Tradicional China e India lo emplean con fines curativos. Está demostrado su capacidad de mitigar los problemas digestivos así como mareos y vómitos, también se emplea para problemas respiratorios y en exceso actúa como laxante.
Se cree que el jengibre puede provocar una disminución del colesterol, triglicéridos y lipoproteínas en la sangre. Se adapta a multitud de elaboraciones, tanto dulces como saladas, se usa en sopas, cremas, salsas, curry, sushi, marisco… y en pastelería es también un ingrediente recurrente.