Espárragos
No es originario del mediterráneo, el origen del espárrago se situa cerca de los ríos Eúfrates y Tígris. Los Egipcios y los griegos ya los consumían y los romanos expandieron su consumo por todo el continente europeo. son tallos jóvenes y tiernos de la esparraguera, planta herbácea de la familia de las Liliáceas que alcanza hasta metro y medio de altura.
Existen dos variedades básicas; los blancos y los verdes. Los primeros adoptan este color por permanecer bajo tierra, los segundos, al salir a la superficie y tomar la luz solar toman esta tonalidad.Su cultivo se realiza en terrenos permeables, ligeros, un poco arenosos y bien drenados. En la actualidad, este vegetal se cultiva en regiones templadas de todo el mundo. Italia, Francia y Alemania son los mayores países productores. Podemos encontrarlos en el mercado durante todo el año, gracias los cultivos de invernadero. Los mejores meses para los espárragos son los meses de abril y mayo.
Cuando compramos espárragos frescos debemos cerciorarnos de que tengan las puntas cerradas y compactas, de tallo recto y firme y sin cambios de coloración. Conviene rechazar los que presenten golpes o magulladuras o manchas. Los espárragos admiten la congelación, aunque una vez descongelados pierden firmeza. Para congelarlos hay que lavarlos y ordenarlos según su tamaño. A continuación, se corta la base y se escaldan durante dos minutos los ejemplares de menor tamaño y cuatro minutos los mayores.
Su ingrediente principal es el agua, su contenido en azúcares y grasas es muy bajo, su mayor aportación es en forma de fibra vegetal. Destaca su contenido en folatos y vitaminas A, C, E, así como B3 y B6. Tienen cantidad de hierro, fósforo, yodo, zinc y potasio.
Se trata de un producto, diurético y muy digerible. Posee muchas y diversas aplicaciones culinarias, se usa en tortillas, sopas, cremas, ensaladas, crudos, cocinados, cocidos, calientes, fríos…