Que los niños aprenden lo que hacen sus padres es una realidad, pero ahora sabemos gracias a un estudio de la Universidad de Colorado que la dieta de las mujeres embarazadas sensibiliza al feto frente a sabores y olores.

En la investigación los científicos analizaron la respuesta de los bebés a pruebas olfativas, según la alimentación que habían seguido sus madres durante el embarazo.
Las conclusiones del estudio se basan en los cambios que se producen en el líquido del útero materno según la alimentación de la madre y que afectan al sistema olfativo de los niños.

Los resultados obtenidos señalan la enorme importancia de seguir una dieta saludable rica en frutas y verduras, así como restringir el consumo de alcohol durante el embarazo y la lactancia. Si las madres embarazadas beben alcohol, sus hijos se sentirán más atraídos hacia él en el futuro. Si, por el contrario, siguen una dieta sana, los hijos harán lo mismo más adelante.