Salva el mundo bebiendo whisky

    Salva el mundo bebiendo whisky

     
     

    Lo que realmente mueve el mundo es la energía. Ni la creamos ni la destruimos, sólo la transformamos. La comemos y bebemos en forma de alimentos, nos calienta como gas o nos transporta en forma de gasolina.

    En mi caso, me gusta tomar una copita de whisky después de las comidas, a modo digestivo. Esta costumbre, que se ha demostrado sana por facilitar la digestión, es además el comienzo del fin de la dependencia del petróleo.

    Un conjunto de científicos de la universidad escocesa de Edimburgo han creado un proceso para transformar los líquidos sobrantes de la destilación del whisky en un combustible mucho más limpio y eficiente a los hasta ahora conocidos.

    Algunas destilerías escocesas ya se han dado cuenta de eso y con la crisis han empezado a ahorrar utilizando los desechos de su “agua de vida” para no pagar facturas a las compañías eléctricas. ¿Será Dyc la nueva Endesa? Pronto lo sabremos.

    ¿Por qué no usar otros alcoholes? Diréis los bebedores de ron, ginebra o vodka… La razón es que sólo con la elaboración del whisky se consigue esa sustancia. Así que os recomiendo que seáis solidarios y os toméis unos cuantos whiskys para hacer un mundo un poco más limpio.